


CuMeCo comenzó su labor educativa con talleres de educación emocional para estudiantes de primaria y secundaria. Con el tiempo nuestros talleres se transformaron en un programa de gestión emocional en el que los participantes aprenden herramientas prácticas y desarrollan la responsabilidad personal de modificar sus emociones perturbadoras y expandir sus emociones positivas.
En este programa está dirigido a niños, adolescentes y adultos, y los aprendizajes que se obtienen son:
- Lenguaje Emocional: aprenden a colocar nombre y apellido a las emociones que sienten
- Conciencia emocional: Reconocen la emoción que experimentan y descubren las razones que la provocan.
- Fisiología emocional: Reconocen las sensaciones viscerales, comportamientos y lenguajes propios que provocan sus emociones,
- Educación emocional: Aprenden a regular y transformar sus emociones perturbadoras, así como expanden y alargan las emociones positivas queque experimentan
Conoce una de las actividades del programa de Educación Emocional de CuMeCo y aprende como nuestros estudiantes gestionan sus emociones en esta inspiradora historia de Tierra y Saturno, titulada: «Fuerte como un león suave como una flor»

Los miedos son para que no hagas tonterías o que te detenga de hacer algo peligroso, pero debes tener cuidado con el miedo, porque al no dejarte hacer algo peligroso, no significa que permitas que te detenga tu vida. Estudiante, 10 años.
Tierra (niña, 8 años) posee una condición física excepcional. Su técnica explosiva en el salto de distancia le ha valido el récord de 2 metros entre las niñas de su edad. Parece volar en el aire, mantien una postura aerodinámica y aterrizaje ligero con un impacto tan imperceptible que parece tener plumas en lugar de huesos. Su debilidad es el miedo a las alturas. Saturno (niño, 9 años), en cambio, no tiene una motricidad tan desarrollada como sus amigos: correr rápido, saltar alto y trepar son actividades que le cuestan más, lo que le causa tristeza. Pero cree que con la práctica podrá superar sus obstáculos y se mantiene motivado y superándose a sí mismo.
El ‘Despertar del Cuerpo’ es un momento educativo creado por CuMeCo dedicado al movimiento, la actividad física y el juego. En este momento escolar tenemos una actividad llamada el ‘salto del valor’, diseñada para desarrollar la valentía y la resiliencia emocional de los estudiantes. Consiste en saltar gradualmente desde diferentes alturas hacia un colchón, con el objetivo de superar el miedo y construir confianza en sí mismos. Este ejercicio fomenta la fuerza física, para que los estudiantes lo logren y venza sus miedos, se aplican técnicas de la regulación emocional, reestructuración cognitiva y una visualización optimista, lo que ayuda a desarrollar una mayor autoconfianza y la capacidad de enfrentar desafíos futuros.
Entonces, ¿qué sucede con Tierra y Saturno? Ella siente miedo a la altura, es la única estudiante que no ha podido saltar de la plataforma más alta. Saturno siente miedo al dolor que puede ocasionar la caída. Solo pensar en hacer el salto activa -en ambos- la respuesta fisiológica del miedo y sus corazones comienzan a acelerarse. «No lo voy a lograr» se dicen así mismos. Cuando están arriba parados en lo más alto, experimentan la denominada triple respuesta emocional. Sus cerebros, manejados por la amígdala, activan la señal de peligro, experimentando palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de asfixia, nervios, aumento de la frecuencia cardíaca, tensión muscular en el pecho, mareos y hormigueo. Sus pensamientos son abrumadores y entran en un bucle de pensamientos negativos: «¿Está muy alto?» se dice así misma Tierra; «¿Resistirá mi cuerpo?» se dice internamente Saturno. Están experimentando la pérdida del control de su cuerpo. El resultado: Ambos pidieron ayuda para bajar de la plataforma.
Tierra y Saturno, están aprendiendo que todas las emociones tienen una función que es ayudarnos a adaptarnos mejor al contexto. Pensemos en el miedo como un calibrador de nuestras acciones y por tanto una emoción importante para nuestra supervivencia. El problema no es sentir emociones negativas sino lo que hacemos con ellas. El entrenamiento de Tierra consiste principalmente en practicar técnicas de respiración profunda y diafragmática para reducir la ansiedad y mantener la calma. Se expresa a sí misma afirmaciones positivas, reafirmando su coraje, y se visualiza en lo más alto realizando el salto perfecto. A diario sube y mira directamente a su obstáculo y baja por sí misma. Saturno entrena la confianza en su cuerpo, hace sentadillas y flexiones para sentir que sus piernas y brazos son más resistentes, práctica la respiración para callar sus ansiedades y se visualiza logrando el reto mientras práctica los movimientos de salto.
Llegado el gran día y reconociendo que ambos son más fuertes mentalmente. Tierra y Saturno deciden subir a lo más alto, un metro con 80 centímetros. Son capaces de tomar conciencia de las sensaciones viscerales propias de la prueba que tienen enfrente. El cambio de enfoque les permitió relajar su amígdala y activar la corteza prefrontal en sus cerebros. En un acto de conciencia emocional, se dicen internamente: «salta fuerte como león y cae suave como una flor». Es el mantra que sus mentores les enseñaron antes de saltar. Simboliza el equilibrio perfecto entre la fuerza para impulsarse y sostenerse en el aire, y la ligereza para volar y aterrizar suavemente. Sin esta sincronía, la caída sería dura y dolorosa. Tierra y Saturno han aplicado las herramientas de regulación emocional convirtiendo al miedo en un reto superable y emocionante. Su atención se centra en su objetivo, su posición es perfecta, los ruidos internos se silencian y el murmullo externo se hace más claro: «¡Tú puedes, Saturno!», «Tú puedes, Tierra», son las palabras de ánimo de sus compañeros. El coraje fluye desde sus pies hasta su cabeza. Están preparados, respiran profundamente, calculan la distancia y se lanzan hacia el colchón de espuma. Saturno, con su técnica de aterrizaje de gato ninja que tanto había practicado, casi no notó el impacto. Tierra con su técnica de despegue explosiva casi no notó la altura. El alivio, la euforia, la alegría, la satisfacción y la felicidad viene después, acompañados de los aplausos y felicitaciones de sus compañeros.
Como dijo alguien: «los desafíos son los que hacen que la vida sea interesante y superarlos es lo que hace a la vida significativa». Tierra y Saturno lo saben muy bien. Aquel día, pudieron dibujarse saltando con felicidad. Para las y los estudiantes el ‘salto de valor’ es la actividad más retante y la más divertida. Es una dinámica para entender y vivir nuestras propias emociones, así lo describen en sus diarios de reflexión:
– Para sentir una gran alegría única al hacer una cosa, primero tienes que pasar el camino difícil. Estudiante, 10 años
-Lo que más me gustó es que hoy pude saltar la máxima altura y pude superar mi miedo. Estudiante, 9 años


Otros aprendizajes que merece la pena conocer
SALUDAR es el primer gesto de comunicación para crear un vínculo de confianza y pertenencia. Nos ayuda a conectar con los demás. La forma de saludar expresa emociones como cansancio, sueño, enojo, alegría o vitalidad. Lo importante del saludo es mirarse a los ojos, llamarse por su nombre y establecer algún tipo de contacto físico, como un choque de manos, de puño o codos e incluso un abrazo.
MEDITAR nos ayuda a cultivar la capacidad del cerebro para concentrarse en una sola cosa a la vez, como puede ser tu respiración, caminar conscientemente, o la tarea que tienes delante. Al aprender a meditar antes de cualquier actividad nos permitimos cambiar el foco de manera más consciente, y prestar más atención a nuestro trabajo, reconociendo los pensamientos futuros que nos distraen.